El carácter típico del Mastín del Pirineo se beneficia de buena voluntad, confianza, calma y orgullo. Durante el día suelen dormir, observar o participar de la vida diaria de la familia. Su instinto aflora durante la noche y es entonces cuando comienza su labor de guardería, ya se encuentre protegiendo una propiedad urbana o ganado en una granja. El Mastín del Pirineo es una raza muy poderosa, inteligente y temperamental. Su labor de guardería se basa en la capacidad de tomar decisiones independientes y la mayor parte de las veces lo hace ladrando.
| La preservación primitiva de la raza ha dejado algún lugar también para la socialización. Por lo tanto el mastín del Pirineo es realmente un perro de familia al que le encantan los niños y que se encuentra cómodo viviendo fuera durante todo el año. A causa de su amabilidad y naturaleza tranquila, el mastín del Pirineo también es apropiado como primer perro de familia. |
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El mastín del pirineo aprende todo lo que se le enseña con suma facilidad. De cachorro, en el período de impregnación, el ejemplar necesita una socialización consistente, tranquila, con métodos suaves y buen temperamento por parte del dueño. El mastín del Pirineo es muy fiel a sus hábitos, lo que tendrá que ser tenido en cuenta al educar al cachorro. El cachorro recuerda todo lo enseñado: lo bueno pero también lo malo.
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Foto: Hanna Sutela |
El mastín del Pirineo es una raza fácil de adiestrar de manera que se puede comenzar su entrenamiento como un hobby. Aun así, si su nuevo dueño opta por no implicarse en su adiestramiento, el mastín del Pirineo aprenderá rápida e inteligentemente, será humilde y leal con sus dueños a todas las edades y no disputará su lugar en la familia.